QUÉ SON LAS FOBIAS
Cuando hablamos de miedo adaptativo nos referimos a un conjunto de sensaciones que
se ponen en marcha como respuesta ante peligros reales. Cuando estas sensaciones se
experimentan en situaciones que no suponen una amenaza real se llaman fobias.
Las fobias son uno de los trastornos por ansiedad más frecuentes en la población general
y dentro de ellas las
fobias específicas son las que afectan a un mayor número de personas
(5%).
QUÉ SON LAS FOBIAS ESPECÍFICAS
Las fobias específicas hacen referencia a aquellas fobias en las que la reacción de miedo
está focalizada en objetos o situaciones concretas (perros, alturas, espacios cerrados).
Se definen como un miedo notable y persistente provocado por la presencia o anticipación
de un objeto o situación específicos. Dicho miedo debe ser considerado poco razonable por
parte del individuo y debe llevar a un malestar subjetivo significativo.
Se distinguen varios subtipos de fobias específicas, uno es la fobia a determinados tipos
de animales, entre ellos los perros. Debido a que estas fobias pueden afectar la vida
cotidiana de quienes las padecen, hasta el punto de ocasionarles verdaderos problemas a
sus relaciones afectivas, su entorno laboral y su vida privada, muchas personas realizan
consultas acerca de un posible tratamiento de las fobias, ya sea para erradicar la fobia o
para aprender a vivir con ella. Es importante saber que las fobias no suelen desaparecer
por sí solas, por ello es muy importante buscar ayuda.
FOBIA A LOS PERROS
La fobia a los perros o cinofobia consiste en un temor fuera de lo normal que la persona
que la padece siente hacia los perros o hacia las enfermedades que estos pueden
transmitir. Este tipo de fobia supone miedo y evitación a los peros.
En las personas que sufren una fobia a los perros, el miedo alcanza el punto máximo, cuando
el animal se encuentra en movimiento. En general, en la mayor parte de los casos los fóbicos
temen al pánico que pueden llegar a experimentar y mostrar ante la presencia del animal, y
las consecuencias negativas que ello puede tener.
TRATAMIENTO
A la hora de iniciar el tratamiento, es muy importante conocer los factores implicados en
el problema (qué desencadena la fobia, qué la predispone, qué soluciones se han intentado).
Paciente y especialista deben mantener una relación fluida, basada en la confianza, de
modo que les permita elaborar los objetivos a alcanzar con el tratamiento y trabajar en la
consecución de los mismos..
La mayor parte de los tratamientos para la fobia a los perros implica algún tipo de
exposición a los estímulos temido, en este caso al perro. Cuanto más cercana sea la práctica
de exposición al hecho real, mejores resultados podemos esperar.
En este tipo de tratamiento, el profesional poco a poco, confronta al paciente con la
situación tan temida, el perro. El estímulo gradual y progresivo hace que las personas poco
a poco vayan controlando sus temores. Así pues se trata de una exposición gradual al perro,
el paciente a medida que controla su ansiedad, se va aproximando más al animal.
Lo principal a la hora de tratar la fobia a los perros es estar decidido a superarla, no
desilusionarse si los resultados tardan en aparecer, ponerse metas claras, no se trata
de que la persona fóbica llegue a disfrutar de la convivencia con los perros, pero puede
sentirse conforme si consigue visitar a un amigo que tiene un perro en casa sin por ello
sentirse ansioso días antes.